Un buen entrenamiento

Sofí tenía dos años y medio, cuando empezamos a pensar en ¿qué pasaría si tuviera un hermano?, como todo, entre mas lo pensábamos menos lógica parecía la idea de que tuviera hermanos, ¿y si nacía con algún problema como Sofí?, cuando estaba embarazada de Sofí no me dejaban cargar nada, yo decía, "sería horrible no poder cargar a Sofí al estar embarazada otra vez"... también decíamos "apenas podemos con ella, es muy difícil cuidarla, ¿Cómo le vamos hacer con otro?"... la lógica no ayudaba, así que mejor no pensar, y se buscó al hermano.

Cual no va siendo la sorpresa... cuando Sofí tenía 3 años 4 meses, nos confirman que no solo viene en camino un bebe... ¡sino dos!.

El miedo, de no poder cargar a Sofí durante el embarazo se hizo realidad, a los 4 meses de embarazo, al cargar a Sofí para subirla a su cama, tuve un desgarre muscular en el vientre, después de una evaluación y de saber que los bebes estaban bien, la decisión del médico es prohibirme terminantemente que cargue a Sofí; la situación se complicó mucho mas a los 7 meses de embarazo, cuando por salud de los bebes tuve que permanecer en cama; por lo que ya no solo no podía cargar a Sofí, sino que ya no podía acompañarla, en su vida diaria, natación, terapias, comida, etc.

La llegada de un bebe siempre trae incertidumbre, ¿cómo le vamos a hacer?, ¿qué va a pasar?... Sofí llegaba y me pedía que la cargara, la ayudaban a ponerla junto a mi y yo le decía "ya casi solo un par de semanas mas para que nazcan tus hermanos y otro par para que me recupere de la operación, ya casi".

Cuando llegan los bebes, nos damos cuenta de que el entrenamiento que nos ha dado Sofí por 4 años, ha sido intensivo...

- Cambiar un pañal, a un pequeño de 3 kg que casi no se mueve, pan comido, verdadero reto, cambiárselo a una pequeña que pesa 15 kg, que se mueve mucho, que no pone atención para quedarse quieta...

- Todo mundo dice "cuidado cuando los bebes empiezan a gatear, y se complica mas cuando empiezan a caminar", no hubo mayor satisfacción cuando los bebes gatearon y caminaron, estamos totalmente acostumbrados a perseguir a una pequeña, que hace lo que quiere, que no conoce límites y que todo lo que toca corre el riesgo de que se rompa. Así que la casa totalmente acondicionada, reja en la cocina, llave en el baño y en los cuartos donde no puede entrar. ¿adornos?, ¿qué es eso?, totalmente fuera del alcance de Sofí, todas las mesas completamente vacías. Cuando los bebes empezaron a movilizarse, todo ya estaba fríamente calculado.

-No hablan lloran por todo, ¿cómo identificarlo?, llevo 5 años sin escuchar una sola palabra de Sofí, pero aún así la entiendo, sé lo que quiere, y lo que necesita, así que estamos bastante acostumbrados al lenguaje no verbal y al llanto como medio de comunicación, entender a los gemelos no ha sido difícil.

- ¿cómo le haces para cargar a dos bebes?, fácil, cargo a un bebe de 17 kg fácilmente, así que dos de 6 kg, es sencillamente fácil.

- Es muy pesado cuidar a un bebe... si, es correcto, pero ya tenemos un muy buen avance, Sofí no se entretiene sola, hay que estar con ella el 100% del tiempo, así que estar al pendiente de otros dos no genera mayor problema.

- Papillas, leche, comida especial... vivimos desde hace 4 años, preparando comida especial, ahora si que solo hay que hacer dos raciones mas.

- Los bebes te impiden salir de casa, hay que estar con ellos todo el tiempo, llevamos 4 años sabiendo que no es fácil que los demás cuiden a Sofí, así que lo mas fácil, no salir de casa, y esperar que los amigos y familiares vengan a ti... ah y nos hemos convertido en grandes fans de la televisión por streaming, aunque debo de aceptar que si extraño ir al cine.

Cuando estaba embarazada de los gemelos, nunca pensé que fuera a ser tan fácil cuidarlos, llegaron a una familia, donde su hermana, nos tiene totalmente preparados para cualquier eventualidad. El entrenamiento que Sofí nos ha dado ha sido intensivo y riguroso, lo que nos ha dado una nueva percepción de la vida.

1 comentario:

  1. Felicidad expandida y duplicada en esos gemelos. Qué padre!

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