El Abuelo y yo

Cuando dimos la notica a inicios del 2010 de que estábamos esperando bebé todos estábamos muy emocionados, las razones son obvias, pero una es que para el abuelo de Sofi significaba la llegada de su primer nieto o nieta.

El abuelo de Sofi desde hace tiempo, practica el ciclismo, la carrera, e incluso ha realizado triatlones, obviamente su deseo desde siempre ha sido inculcar el deporte en sus nietos.

Al terminar el primer trimestre de embarazo, el ginecólogo nos dio una muy mala notica, el bebe presentaba 'aparentemente' una malformación en el cuello y no se iba a lograr, la noticia vino un viernes, ese fin de semana, el abuelo tenía un triatlón, todos quisimos que fuera, y dedicara el deporte al bebe. El lunes después de que mi papá me entregó la medalla, el ginecólogo, nos dice que lo visto el viernes, fue un error de imagen y que el bebé venía bien. Eso fue en marzo del 2010.

Ya para Agosto, ya sabíamos que el bebé era niña, y el abuelo fue a Veracruz a hacer otro triatlón, también lo dedicó a su nieta.

Dos semanas después del diagnóstico de Síndrome de West, el abuelo tenía el triatlón de Valle de Bravo, no se canceló, un día antes de irnos a acompañar al abuelo, el neurólogo nos da la notica de que los espasmos se han reducido significativamente desde el día del diagnóstico, nuevamente el abuelo dedica su esfuerzo a Sofi.

Lo que no sabíamos en ese momento, es que Sofi, no iba a poder salir a correr con su abuelo, o acompañarlo en sus travesías en Ciudad Universitaria en bicicleta. Pero siempre hay una forma.

Llegó un momento en que Sofi necesitó una carreola mas grande, y las indicadas, para su peso y talla, eran las carreolas de carrera, así que la compramos, no precisamente por el ejercicio que pudiéramos hacer con ella, sino porque era lo necesario para poderla mover.

Ya en el mundo de la epilepsia descubrimos que en el 2016 se realizó la primera carrera de 5 kilómetros para correr con causa, para hacer conciencia de que existe la epilepsia. El abuelo la corrió, por Sofi.

En el 2017 consideramos llevar a Sofi, pero las carreras son muy temprano, y siempre me ha costado mucho trabajo despertarla, además de que cercana la fecha a la carrera Sofi empezó a estar muy mal de hecho acabó en el hospital un día después de la carrera. Sin Sofi el abuelo fue a la carrera, la corrió y al terminar llegó nuestra casa a entregarle la medalla a Sofi, y claro también a desayunar con su nieta.

En el 2018 la historia fue diferente, Sofi tenía ya varios meses de estar bien, se acercaba la fecha de a carrera, toda la atmósfera familiar estaba tranquila, los gemelos ya mas grandes, ya entienden, decidimos por primera vez inscribirnos todos, cuando preguntamos... ¿quién va a correr con Sofi?, ¿quién la va a llevar en la carreola?, el abuelo no dio opción, él iba a correr con su nieta.

Los gemelos estaban muy emocionados, ellos decían que iban a ganar la carrera que llegarían en primer lugar, teníamos que estar en el punto de partida a las 7:30 de la mañana, en promedio Sofi despierta a las 9:30; sin embargo hay días que despierta temprano y nada sucede.

La noche anterior dejamos todo listo, Sofi, para no molestarla tanto, lo mas fácil fue dormirla en pants, para que en la mañana, solo fuera cambio de pañal, y tenis, y así evitar su enojo. Todo preparado todo listo.

Evidentemente Sofi no despertó, lo hizo cuando le cambiamos el pañal y cuando le pusimos los tenis, pero no se enojó, estaba contenta.

Llegamos al lugar, la hora de la salida 8 de la mañana, el abuelo, listo, con su playera, que decía 'Yo corro por la epilepsia', y todos estábamos ahí, porque queremos a una persona con epilepsia.

Poco antes de la salida, Sofi se empezó a inquietar, así que decidí poner en una de las bolsas laterales de la carreola, el dispositivo de Sofi con 'La Vie en Rose', dio la hora de la salida, y así abuelo y Sofi desaparecieron entre la multitud.

Mi papá me había dicho que tardaría unos 40 minutos en hacer el recorrido, eran 5 kilómetros. A las 8:30 fue la hora de salida para los gemelos, yo decidí no ir con ellos para esperar a Sofi, ellos se fueron con el papá de Sofi, y sus tíos, iban emocionados porque iban a ganar.

Empezaron a llegar los primeros lugares de aquellos que habían decidido hacer los 5 kilómetros, así que me fui a la llegada, en cualquier momento llegaría Sofi con su abuelo.

Y así fue, de repente, se vio la gran carreola roja aparecer, el abuelo venía feliz, empezó a saludar, los dos estaban bien, Sofi tranquila, y el abuelo feliz, así cruzaron la meta, y por primera vez el abuelo recibió al mismo tiempo que Sofi su medalla, no tuvo que esperar hasta llegar a casa para compartir la medalla, ahí en la linea de meta, ambos con su medalla, definitivamente un abuelo feliz.

La mejor recompensa de Sofi, una mamila con su leche, y mientras ella la disfrutaba, mi papá nos contaba, como recorriendo el bosque de Chapultepec entre árboles, el abuelo hacia una de las cosas que mas le gusta, con una de sus personas favoritas, y ella disfrutaba el recorrido con su abuelo, mientras entre los árboles y el silencio de la mañana se escuchaba 'La Vie en Rose'. Claro que también, nos comentó que 5 kilómetros fue mucho, ya que los últimos 1000 metros Sofi se inquietó lo que hizo que el abuelo tuviera mas cuidado ya que ella se movía mucho.

Así que la conclusión fue, 4 kilómetros en el bosque de Chapultepec escuchando 'La Vie en Rose', siendo empujada por su abuelo, es la distancia adecuada para que ella disfrute el recorrido.

Y así fue, después de dedicar carreras, triatlones,  por el bienestar de Sofi, el hacer deporte, sin saber cual sería el estado de salud de Sofi...

Ese día, el abuelo cumplió uno de sus sueños, salir a correr con su nieta, una carrera, en donde no hubo crisis ni tristeza, simplemente la alegría de hacer deporte.

Y así ese día como predijeron los gemelos... ganamos la carrera. 

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